lunes, 12 de enero de 2015

Trabajando para los Primogénitos (I)

Una vez ingresados en el Nido de Ratas Yusuf, Abdul Jabba, Sittichai y Hugo quedaron libres por unos días hasta que Birmash, el encargado de los ladrones de calle les vuelva a requerir.

Para aprovechar este tiempo, Hugo acude a un barracón al noreste de la ciudad llamado El Corral, donde se organizan peleas ilegales. Todo está permitido, dos entran y uno sale. El contrincante de Hugo era un fornido guerrero nórdico, Thorem, el cual acabó perdiendo una pierna y reconociendo su derrota.

Yusuf, por su parte acude a la famosa herrería "La Rueda del Destino", donde a cambio de unas monedas para el interlocutor pueden encontrarse trabajos a la altura de la denominada escoria de la sociedad. En esta ocasión se trataba de un trabajo para Rashid Hassam ibn Hamid, uno de los dirigentes de la hermandad de los Primogénitos. La misión en principio parecía bastante sencilla, encontrar a un astillero nórdico, llamado Olaf Thorrsen, asesinarlo y llevarle su cabeza. Los motivos de este asesinato son méramente políticos. Olaf se reunirá en tres días con el visir de la ciudad y podría firmarse un acuerdo para abrir un templo a los dioses nórdicos. Rashid está totalmente opuesto, conocido es el profundo odio que profesan por los extranjeros los miembros de los Primogénitos.


Yusuf acude a las salas de juego de la Ficha de Cobre para recabar un poco de información acerca de su futura víctima, pero los datos sobre su porte y fuerza no son nada alentadores, deberá contar con sus compañeros.

Entre todos traman un plan que pasará por contratar a una prostituta nórdica en el burdel/teatro de La Princesa de Marfil. La chica en cuestión, Olga, parece ser, paralelamente, la amante de Olaf. Ésta lo llevaría a un piso franco que los pescadores del gremio tienen para "ocasiones especiales". Olga se reuniría allí con Olaf en un plazo de un par de horas. Yusuf lo prepararía todo para la muerte de Olaf, el resto de compañeros estarían ahí para dar apoyo por si el primer golpe no era el definitivo.

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